De manera previa a una nueva conmemoración del 11 de septiembre, este domingo se realizó la tradicional romería al Cementerio General, marcha organizada por la Coordinadora de Organizaciones de Derechos Humanos y Sociales para recordar a las víctimas del golpe de Estado de 1973 y de la dictadura.

A lo largo de manifestación, en la que participaron más de 7.000 personas, una de las temáticas centrales fue la impunidad que sigue vigente en el paìs en materia de violaciones a los derechos humanos. Respecto a esto, el presidente del directorio de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi, Higinio Espergue, uno de los dos oradores del acto final, pidió un mayor compromiso político del Gobierno.

“El Estado de Chile sigue en deuda con los familiares de las víctimas, y a eso se suma la presión que se ejerce desde las Fuerzas Armadas y de Carabineros que están exigiendo impunidad”, aseguró. Agregó que resulta central para avanzar en una sociedad más democrática, que las Fuerzas Armadas deban estar subordinadas al poder civil, que entreguen toda la información que disponen sobre los detenidos desaparecidos, “ya que éstas no dan garantías de no repetición, sobretodo por su actitud sediciosa de los últimas semanas”.

Espergue, hizo un llamado a la unidad de las distintas organizaciones para trabajar contra la impunidad, y evitar que “los criminales de lesa humanidad, se sigan burlando de la sociedad chilena, desde una cárcel de lujo, gozando de pensiones millonarias y obteniendo beneficios carcelarios”.

Por us parte Alicia Lira, la otra oradora de la jornada, indicó que no sólo se requiere un avance contra la impunidad, que incluye el cierre del penal Punta Peuco, “sino también terminar con las libertades a los criminales de lesa humanidad y avanzar en verdad total y justicia plena”, aseguró.

A lo largo del recorrido hubo tres momentos significativos, la primera fue el paso frente al palacio de La Moneda, donde evocó la figura de Salvador Allende; luego al ingresar a la comuna de Recoleta, cruzando el río, donde vecinos entregaron un clavel y abrazaron a los primeros integrantes de la marcha; y luego frente al Liceo Valentín Letelier, donde los actuales alumnos recordaron a los desaparecidos de sus establecimiento, junto a unos pupitres vacíos, y al sonido de la campana de la escuela.