El sábado 13 de noviembre se realizó un conservatorio sobre la problemática del exilio en la Corporación Parque por La Paz Villa Grimaldi junto a la ONG Hij@s del Exilio.

Profundo y emotivo calificaron algunos de los asistentes el encuentro organizado por la ONG Hij@s del Exilio en Villa Grimaldi el sábado 13 de noviembre. En el evento tres hij@s de exiliados, Silvia Mellado, Leonor Quinteros y Marco Fajardo leyeron párrafos escogidos de sus libros y luego dieron paso a un conversatorio donde intervinieron varias de las asistentes señalando el impacto traumático en la infancia del exilio y luego el retorno a una patria extraña y hostil.


El retorno a Chile significó enfrentar a un Estado que no reconoce la deuda con los exiliados, especialmente con la infancia, lo que representa una violación a los derechos humanos y que tiene secuelas hasta el día de hoy. Esto se manifiesta en diversos mensajes de retornados que llegan a la ONG pidiendo ayuda económica, laboral, médica y de salud mental, realidades que deben ser abordadas en una política de reparación integral.

El retorno a Chile como segundo exilio


El exilio quebró familias, dió a luz hijos e hijas que debieron adaptarse al país anfitrión, pero oyendo de la otra patria lejana a la que debieron retornar forzadamente en una suerte de segundo exilio. Niñas y niños que fueron traídos hablando español con acento y que no entendían los chilenismos y los insultos, y no comprendían por qué se los trataba de “gringos” o “gringas”.

Chicos y chicas que retornaron a un país que no era aquella tierra idealizada, sino un país ingrato, lleno de injusticias, desigualdades, falto de verdad y justicia, con criminales impunes y donde más de alguno y en más de una oportunidad se hicieron la pregunta: “¿soy chileno?”.

«El exilio no fue pasarla bien»


No hubo un solo exilio sino muchos. No hay un solo relato y el exilio “dorado” no pasa de ser un mito porque hubieron muchos exilios pobres. Muchos retornadados han debido enfrentar tratos discriminarorios incluso la discriminación desde sectores de izquierda que les enrostran haberlo “pasado bien” mientras los que se quedaron en Chile debieron enfrentar el terror de la dictadura cívico-militar. Al término del encuentro una de las panelistas manifestó al respecto:

“El exilio no fue pasarla bien. El exilio fueron compañeras y compañeros alcohólicos, compañeros que se suicidaron, otros que llegaron a países donde los discriminaron y sus Estados no los acogieron y los dejaron botados. Personas que no tenían cómo volver a Chile y se tuvo que juntar dinero aquí para traerlos de vuelta desde países que tras la caída del muro desaparecieron (…)”.