Formas de Tortura

La actividad represiva en el Cuartel Terranova habría cesado hacia 1978, luego el lugar fue abandonado y desmantelado paulatinamente, hasta que en 1987 el último director de la Central Nacional de Informaciones (CNI), Hugo Salas Wenzel, vendió la propiedad a la Sociedad Constructora EGTP Ltda., integrada por familiares directos.

Posteriormente y con el objeto de construir un conjunto habitacional, la constructora solicitó un permiso de demolición ante la Dirección de Obras de la Ilustre Municipalidad de Peñalolén, el cual fue concedido, iniciándose las faenas de demolición de las instalaciones de Villa Grimaldi.

Sin embargo, vecinos de la comuna de Peñalolén tomaron conocimiento de esta situación y alertaron a las organizaciones de base, parroquias, juntas de vecinos, organismos de Derechos Humanos, entre otros.

De este modo, se formó la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Peñalolén y La Reina con el fin de detener el “borramiento” definitivo de Villa Grimaldi. Junto a ex detenidos de Villa Grimaldi, familiares y amigos de detenidos desaparecidos y ejecutados del lugar,  la Asamblea inició una campaña pública para recuperar el ex centro de detención, concitando el apoyo y compromiso de parlamentarios y concejales, demandando a la vez la intervención del Estado.

Finalmente el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, a través de  la aprobación de un decreto ley presentado por diputados comprometidos con la recuperación de este sitio, accedió a expropiarlo, tras lo cual se abren sus puertas a la ciudadanía, el 10 de diciembre de 1994. Luego de su apertura, se decidió construir un parque que sirviera como lugar de recuerdo, reflexión y promoción de los Derechos Humanos, destacando la vida y la paz en lo que había sido un lugar de muerte y sufrimiento.

Así, el 22 de marzo de 1997 fue inaugurado el Parque por la Paz Villa Grimaldi, que desde entonces mantiene sus puertas abiertas a la comunidad. Su propósito es que las personas que deseen recordar a familiares y amigos que pasaron por Villa Grimaldi puedan contar con un lugar de encuentro y recogimiento, así también ofrecer un espacio de reflexión para quienes se interesen en conocer más sobre el terrorismo de Estado ejercido por la Dictadura, entregar recursos pedagógicos para quienes se interesan en la educación en Derechos Humanos y especialmente ser un referente para las nuevas generaciones.