En un ejercicio de memoria viva y educación territorial, un grupo de 40 integrantes del Programa Centro Diurno de Personas Mayores de Peñalolén recorrió recientemente la «Ruta de la Memoria de Peñalolén y La Reina». Esta iniciativa, que tiene como punto de partida al Parque por la Paz Villa Grimaldi, busca activar el patrimonio local como una herramienta pedagógica para reflexionar sobre el pasado reciente y fortalecer la democracia.
El proyecto, financiado mediante una Subvención Presidencial, se propone realizar en varios circuitos durante el año recorriendo lugares significativos vinculados a las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura cívico-militar en ambas comunas con el objetivo de llegar a diversos públicos de la comunidad y promover la empatía con las víctimas y sus entornos.
Un encuentro con la historia local
La jornada fue el resultado de una estrecha colaboración entre el Programa Centro Diurno de personas Mayores de la comuna de Peñalolén y el área de educación de Villa Grimaldi, siendo en total 40 de sus integrantes los que se sumaron a esta iniciativa. Jaime González Torres, trabajador social del programa municipal, destacó el valor de la actividad para resignificar el entorno cotidiano, destacando que “noté bastante respeto por parte de nuestros usuarios; también conocieron nuevos espacios por los que a lo mejor pasaban por fuera y nunca habían tomado en cuenta, y hoy en día sí les podrá hacer sentido todo el conjunto con el relato de lo que pasó acá».

Jaime González añadió que, tras una exitosa experiencia previa en el sitio de memoria, “el interés por repetir la visita fue alto, permitiendo a los asistentes descubrir hitos históricos que forman parte de la identidad de sus comunas”, agregando que “además, se cruzaron historias personales de algunos asistentes que sufrieron de cerca lo ocurrido en aquellos años”

La memoria como construcción colectiva
Desde el Parque por la Paz Villa Grimaldi, Francisca Insunza, coordinadora (s) del área de educación, subrayó la importancia de este vínculo intergeneracional y territorial, destacando que «el objetivo es que vean los trabajos que realizan las familias o las comunidades y cómo –colectivamente- van sosteniendo estos espacios de manera colaborativa en relación al recuerdo y a la transmisión de estas memorias», explicó Insunza.

La coordinadora enfatizó que, aunque muchos de los asistentes habitan en la zona hace años, la ruta permitió descubrir capas ocultas del territorio, activando a su vez sus propias vivencias y recuerdos. «Fue muy bonito porque las personas se sintieron tremendamente agradecidas por conocer grupos que están trabajando en sostener la memoria del territorio», concluyó.
Con este proyecto, las comunas de Peñalolén y La Reina reafirman su compromiso con la construcción de una memoria compartida, transformando sitios de dolor en espacios de aprendizaje, reflexión y fortalecimiento de una ciudadanía comprometida con los derechos humanos.