Con una masiva asistencia que se congregó en el Teatro por la Vida para compartir arte y reflexión se conmemoró en nuestro Parque por la Paz el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, conocido en nuestro país como el Día del Detenido Desaparecido.
Los jardines de nuestro Sitio de Memorias se llenaron con carteles que sostienen los rostros y nombres de aquellos compañeros y compañeras cuyo paradero sigue siendo desconocido y por los cuales se continúa exigiendo verdad y justicia.
La jornada contó con la presencia de Marcela Espinoza, secretaria general de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi, y de Mariana Zegers, integrante del directorio, quien dirigió unas sentidas palabras a los presentes en las cuales abordó el horror de Villa Grimaldi en el marco del Plan Cóndor, recordando “al ex-Cuartel Terranova como un centro clave de represión, tortura y desaparición forzada”. A su vez, hizo hincapié en la impunidad y la justicia tardía, recordando a las 1.469 víctimas en Chile y a las 219 vinculadas a dicho recinto, cuestionando la «impunidad biológica» frente a la entrega tardía de carpetas documentales a los familiares tras 35 años.


Mariana Zegers también advirtió sobre el impacto intergeneracional del trauma —mencionando casos como el suyo, “en que me tocó retirar la carpeta del compañero de mi madre, Hugo Daniel Ríos Videla, detenido desaparecido desde el 14 de febrero de 1975 y que -al igual que la gran mayoría de los detenidos desaparecidos- su destino final se desconoce hasta el día de hoy”. Profundizando en ese aspecto, Mariana Zegers señaló que “mi madre murió hace diez años…y cuando retiré esa carpeta, pensé que era ella quien debía recibirla, no yo. Ella, como tantas y tantos otros, murió sin saber la verdad. Y esa verdad la sigue desconociendo la sociedad chilena en su conjunto”.
Por ello, enfatizó la directora, “es que es tan importante la necesidad de defender la memoria ante la erosión de los valores democráticos y falsos dilemas de seguridad, y el rol fundamental de la sociedad civil y de espacios como Villa Grimaldi para educar en derechos humanos y garantizar la no repetición”.

El arte como trinchera de la memoria
Tras las palabras de apertura, la cultura se convirtió en el vehículo central de la conmemoración. Se presentó la Colectiva Feminista Auch+ (Autoras Chilenas), con la participación en el escenario de las escritoras Cecilia Aretio, Hilda Carrera, Elisa Clark, Eva Débia y Marisol Espinosa. El grupo presentó parte del proyecto “Todas Vivas en la Memoria”, iniciativa que desde 2024 reúne textos, poemas y cartas para homenajear y rescatar las historias de mujeres detenidas desaparecidas y ejecutadas políticas durante la dictadura.


Al respecto, las autoras Hilda Carrera y Cecilia Aretio explicaron el sentido de su trabajo: “Nosotras somos parte, junto a 25 autoras, del proyecto-libro “Todas Vivas en la Memoria” que es más que un libro: es poder transmitir a esta sociedad y las nuevas generaciones que lo que ocurrió no puede volver a pasar”. Agregan que “su trabajo está focalizado en contar las historias de las mujeres que persiguió y asesinó la dictadura y en este día digamos los relatos aquí hoy día nos sentamos en relatos de mujeres que estuvieron precisamente acá que pasaron por este lugar y es muy conmovedor”, destacando que “hasta la fecha tenemos 100 homenajes; hay poemas, ensayos, cartas o décimas como las de Hilda o acrósticos, todos ellos relatos que han sido escritos por autoras chilenas por miembros de la colectiva”.

La huella de «Caballito de Mar»
La jornada continuó con la puesta en escena de la obra “Caballito de Mar: La Memoria no se olvida”, basada en un texto del periodista Mario Aguilera. El montaje entrelazó materiales literarios, testimoniales y sonoros para aproximarse a las huellas de la violencia de Estado y configurar la memoria como un territorio vivo.


Al respecto, Mario Aguilera expresó su alegría por la recepción del público: «Es muy significativo que el público asistente se siga emocionando con la obra y eso significa que los temas que aborda están muy vivos y eso es necesario justamente para que lo que ocurrió no vuelva a ocurrir”. Además, destacó que “presentarla en Villa Grimaldi es muy bueno e interesante ya que la idea siempre ha sido sembrar conciencia para que no se olvide nada de lo que pasó”.
Por su parte, Natalia González, actriz y directora del montaje, valoró la potencia del espacio y el mensaje de la obra: “Nosotros en el mes de abril estuvimos acá con la obra y estuvimos hace diez años atrás también y hoy estamos en el día conmemorativo del detenido y detenida desaparecida y siempre la obra toma un curso poderoso, potente. porque hay un mensaje que no hay que dejar de decirlo”. En ese sentido, la directora destaca que “los actores lo entregan todo en escena; tratamos de tomar los textos de Mario con mucho respeto y poder interpretarlos de la mejor forma para que toque el corazón del público y que no se nos olvide lo que pasó y seguir contando la historia para que no vuelva a pasar”.
Al finalizar la presentación teatral, Mario Aguilera recibió una obra elaborada por el artista Juan Carlos Silva en reconocimiento a su trabajo de transmisión y rescate en defensa y promoción de la memoria.

Compromiso transversal con los derechos humanos
Entre las autoridades asistentes estuvo presente la senadora del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, quien destacó la relevancia de la actividad y la vigencia de la lucha por la justicia:
«Creo que es una obra que está muy bien hecha en lo artístico, pero, sobre todo, que pone de relieve lo que es la memoria y, como se señala en un parlamento de la misma, “la memoria no cicatriza” y es nuestro deber seguir luchando por justicia, por verdad, por avanzar, encontrar a los detenidos desaparecidos y conocer la verdad. En ese sentido, la parlamentaria enfatizó que “ya han muerto muchos esperando y de verdad que es cierto que es una cicatriz que no sana, por lo que me parece que es imprescindible nuestro compromiso -como sociedad- con los derechos humanos y su defensa”. Por ello, finalizó la senadora Vodanovic, “es que el rol que tiene Villa Grimaldi en la promoción de los mismos es muy relevante, por lo que es fundamental el apoyo para su buen funcionamiento y el compromiso como el que yo tengo, para estar con ustedes”.
La conmemoración cerró reafirmando que aquello que se intenta silenciar puede volver a hacerse presente a través de la palabra, el arte, el cuerpo y el encuentro comunitario.