Con masivas manifestaciones públicas, el pueblo argentino conmemoró este 24 de marzo el “Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia”, fecha que originalmente recordaba el inicio de la dictadura y de la represión genocida en contra de la izquierda argentina, estimándose -dado el secreto en que se efectuaron estos crímenes y la negativa de entregar información por parte de los perpetradores- en unas 30 mil las víctimas de desaparición forzada en el vecino país.
La madrugada del 24 de marzo de 1976, la entonces presidenta de Argentina, María Estela Martínez de Perón, viajaba en helicóptero hacia la quinta presidencial cuando, sorpresivamente, el piloto desvió la nave y la desembarcó en otro aeropuerto. En ese lugar, tres oficiales le comunicaron que estaba destituida y era prisionera de una nueva dictadura civil-militar a la cual llamaron “Proceso de Reorganización Nacional”. Aquella noche y las siguientes, el “Proceso” se dedicó sistemáticamente a “reorganizar” desde la economía hasta la vida y la muerte de miles de argentinos y argentinas, haciéndolos víctimas de secuestros, torturas, violencia sexual, desaparición forzada, robos de bebés y tratos crueles y degradantes difíciles de describir.
Este año, la conmemoración del Día Nacional de la Memoria en Argentina sumó una controversial intervención del gobierno de Javier Milei con la que se insistió en cuestionar la cifra de 30 mil detenidos desaparecidos e instalar la llamada “teoría de los dos demonios”: la idea es desacreditar las demandas de familiares y organismos de derechos humanos y equiparar en fuerza y capacidad de uso de la violencia a guerrilleros y miembros de las fuerzas armadas.
La situación argentina es observada con mucha atención por la comunidad de derechos humanos de Chile, ante la posibilidad de un nuevo gobierno de derecha y el crecimiento de una derecha extrema que hostigue e incentive la confrontación violenta contra sitios de memoria, memoriales y personas o comunidades vinculadas a la defensa y promoción de los derechos humanos.
En ese aspecto, Mariana Zegers, vicepresidenta de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi, señaló que “es preocupante que se relativicen y nieguen las violaciones masivas y sistemáticas a los derechos humanos, contraviniendo la verdad jurídica y los acuerdos establecidos en el marco del sistema internacional de protección de los mismos, que hoy tambalean en el mundo entero”.
Agregó Mariana Zegers que “es primordial seguir trabajando en la promoción y defensa de los derechos humanos, en su educación y pedagogía de la memoria, fomentando la organización social, especialmente estrechando nuestros lazos a todo nivel y comenzando por nuestros propios territorios”, recalcando que “estamos en una urgencia de frenar el avance del fascismo y la regresividad en materia de derechos humanos, situación a la que nos enfrentamos con espanto, pero no sin fuerza, por lo urge que en nuestro país exista una Ley de Sitios de Memoria que pueda proteger el avance del negacionismo, pero sin dejar de tener en cuenta que, pese a que en Argentina ya existe una Legislación en esta materia, su existencia no impedido la intervención del gobierno en el normal funcionamiento de estos espacios”.
En agosto del año 2002, el 24 de marzo pasó a llamarse “Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia”, sumándose a otros importantes pasos que ha dado la Argentina en materia de rescate de la memoria histórica, de reparación a las víctimas y de promoción de los derechos humanos. Lamentablemente, estos logros podrían verse seriamente afectados si las acciones implementadas por el gobierno de Javier Milei tienen cabida y prosperan en la castigada sociedad argentina.