El Parque por la Paz Villa Grimaldi se sumó con éxito al “Día de los Patrimonios en Verano”, jornada que no solo ofreció los tradicionales recorridos, sino que sumó un taller dirigido a las niñeces y adolescencias.
Por ello, el equipo educativo del sitio de memoria realizó un taller de cianotipia basado en el cuento “Un árbol”, de las autoras María José Ferrada y Francisca Yáñez.
Durante la jornada de la mañana se realizó Recorrido Pedagógico dirigido por Mariana Zegers, enfocada en explicar la historia del lugar (ex Cuartel Terranova) y su transformación en un espacio de promoción de los Derechos Humanos, en tanto que por la tarde se realizó un Recorrido Testimonial, liderada por Álvaro Ahumada, sobreviviente del ex centro de detención, quien compartió su experiencia personal y la historia de resistencia dentro del lugar.
Elisa Zárate, educadora de Villa Grimaldi, explicó que “la intención fue crear un espacio protegido y creativo para los más jóvenes mientras los adultos realizaban los recorridos históricos”, agregando que “apostamos por tener un espacio especial para niños, niñas y adolescentes donde pudiésemos trabajar con ellos los temas de memoria y derechos humanos”.
Arte, Cianotipia y Reflexión
El taller central para las niñeces se estructuró en torno al cuento “Un árbol” y el uso de postales institucionales y con técnica de la cianotipia. Bajo la guía de la educadora Francisca Insunza, los participantes experimentaron con esta herramienta fotográfica que utiliza la luz solar para revelar imágenes.
El objetivo fue lograr la participación activa y no dictar conceptos, sino permitir que los niños fueran «actores y actrices claves» en la construcción de sus propios derechos.
Para Elisa Zárate, “la cianotipia resultó muy interesante para los participantes al ver cómo el papel se revela con los rayos UV, permitiéndoles plasmar qué derechos les gustaría incluir en la sociedad actual”.

Un balance positivo en la comunidad
A pesar de la fecha estival y el éxodo de vacaciones en Santiago, la convocatoria fue calificada como «bastante buena» por el equipo organizador. La mayoría de los asistentes provenían de comunas aledañas como Peñalolén y La Reina.
Para la institución, el valor pedagógico fue doble, ya que hubo nuevos públicos pues la gran mayoría de los niñ@s visitaba Villa Grimaldi por primera vez, lo que a juicio de Elisa Zárate “marca un compromiso familiar pues revela la preocupación de padres y cuidadores al asignar un valor prioritario en la educación en derechos humanos y memoria a sus hijos e hijas desde temprana edad, lo que para nosotros es de vital importancia”.