En una jornada marcada por el intercambio académico y la reflexión sobre el devenir político global y regional, el reconocido investigador y académico Michael J. Lazzara visitó el Parque por la Paz Villa Grimaldi, acompañado por un grupo de estudiantes de la Universidad de California, Davis (UC Davis), institución donde se desempeña como profesor de Literatura Latinoamericana y Estudios Culturales, además de vicerrector adjunto de Programas Académicos y Colaboraciones en Asuntos Globales.
Lazzara, quien se desempeña como académico de la University of California, Davis, es una de las figuras más destacadas en el estudio de la memoria social y los derechos humanos en el Cono Sur, habiendo consolidado a Villa Grimaldi como un eje central de su investigación analítica y su docencia en terreno. Su trayectoria académica examina la transformación de este ex centro clandestino en el actual Parque por la Paz —abordando sus fragmentos físicos, los testimonios de sobrevivientes como Pedro Matta y las narrativas de la postdictadura en obras clave como Prismas de la memoria—, a la vez que impulsa programas formativos internacionales que involucran a estudiantes estadounidenses y chilenos en el recorrido y la reflexión crítica sobre los sitios de memoria del país.
El recorrido por nuestro Sitio de Memorias no solo permitió a los jóvenes conocer las huellas materiales e históricas de la dictadura cívico-militar, sino también conectar el pasado dictatorial con las urgencias del presente democrático.


En alerta y con la memoria activa
Durante la visita, Lazzara reflexionó sobre el delicado escenario que atraviesan los derechos humanos en la actualidad. Consultado sobre cómo se insertan estos temas en su labor y perspectiva académica, el profesor advirtió sobre las amenazas globales a las conquistas democráticas, «ya que a partir de gobiernos, como el recientemente elegido acá en Chile, se han generado momentos muy complicados para los derechos humanos y sé que muchos de los sitios de memoria están con algunos problemas económicos y de financiamiento», señaló el académico, quien añadió que procesos claves, como el Plan Nacional de Búsqueda, enfrentan hoy nuevos desafíos e incertidumbres.
Para el académico, el avance de sectores de derecha y el cuestionamiento a conquistas y derechos sociales deja de manifiesto que estos no son irreversibles. «A pesar de todos los avances que la sociedad ha logrado con sus luchas y demandas, la coyuntura política nos ha demostrado que siempre hay quienes quieren retroceder, por lo que hay que mantenerse en alerta y seguir luchando por defender estos logros», enfatizó.
Pese a todo, agrega Lazzara, “es absolutamente destacable el interés de la juventud en estas materias” destacando “la profunda motivación del grupo que encabezo en esta visita, integrado por estudiantes estadounidenses y jóvenes chilenos que se sumaron a la experiencia académica”.
«Este grupo de jóvenes está tremendamente comprometido […]. No es como cualquier clase; es un grupo que se auto-selecciona y vienen porque realmente quieren entrar profundamente en estos temas y aprender de gente como Pedro Matta, quien nos acompaña hoy en este recorrido» valoró Lazzara, enfatizando la vigencia de Villa Grimaldi como un espacio vivo de lucha tanto en dictadura como en democracia.

La voz de la experiencia: el testimonio de Pedro Matta
El recorrido contó con el valioso acompañamiento del sobreviviente y referente de derechos humanos Pedro Matta, quien compartió su testimonio y su visión sobre la importancia de transmitir estos aprendizajes a las nuevas generaciones.
«Este tema es muy importante trabajarlo con los jóvenes y la percepción que tienen, porque me parece que estamos en una coyuntura extraordinariamente peligrosa en que la democracia se pone cada vez más en peligro y, desgraciadamente, veo en alguna medida una conexión con lo que está pasando en Estados Unidos en estos mismos temas», advirtió Matta.
Para Pedro Matta, el vínculo intergeneracional resulta fundamental tanto en lo humano como en lo político: «Los estudiantes son extraordinariamente importantes para mí en lo personal porque me permiten mantenerme relativamente coherente. Y en lo histórico, me parece extraordinariamente hermoso que ellos quieran saber de la historia de Chile de antes de que ellos nacieran, de la historia que conocieron sus abuelos y que sufrieron sus padres, y que hoy en día es un legado».
La visita concluyó con un llamado compartido a sostener el apoyo a los sitios de memoria, asegurando que su labor educativa y de resistencia siga abierta para que las próximas generaciones comprendan los quiebres del pasado y defiendan la vigencia irrestricta de los derechos humanos.