El territorio de Peñalolén y Lo Hermida sigue abriendo espacios para la reflexión y el encuentro intergeneracional y a través de una estrecha vinculación con la comunidad, la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi ha desarrollado un ciclo de actividades enfocado en las infancias, articulando un trabajo sostenido con la Fundación Educacional Cristo Joven que este año ha dado frutos significativos tanto en las aulas como en los espacios públicos del barrio.
Este conjunto de iniciativas responde a una estrategia institucional orientada a diversificar los públicos de los espacios de memoria. Daniel Rebolledo, coordinador del área de museo de Villa Grimaldi, subraya que estas actividades forman parte de un ciclo anual más amplio, “de manera que la Ruta de la Memoria de Peñalolén y La Reina y el material didáctico que utilizó el área de educación se enmarcan de proyectos financiados mediante Subvención Presidencial”. De esta manera, detalla Daniel Rebolledo, “están contempladas la realización de cinco versiones de este recorrido durante 2026, cada una orientada a públicos diversos, por lo que este apoyo ha permitido sostener y proyectar una iniciativa que articula el trabajo de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi con organizaciones y comunidades del territorio, fortaleciendo el acceso a la memoria como un derecho compartido”.

El poder de los cuentos: la experiencia con la alfombra y el relato de “Un árbol”

El trabajo conjunto comenzó en las dependencias de la escuela de Cristo Joven, dirigido especialmente a la primera infancia y al primer ciclo básico, iniciativa que se enmarca trabajo “Estrategia Niñez”, que desarrolla el área de educación de Villa Grimaldi, la cual utiliza herramientas lúdicas y pedagógicas adaptadas para los más pequeños.
Francisca Insunza, coordinadora del área de educación, detalló que en una primera jornada “fuimos a la escuela de Cristo Joven y trabajamos aproximadamente con 22 niños y niñas de entre 5 y 8 años, con quienes hicimos la lectura mediada del cuento Un árbol, con los juegos, dinámicas y conversaciones que realizamos a través de este texto para poder relevar los derechos fundamentales que queremos relevar”.


“El eje central de esta intervención –relata la educadora- es la interacción en una alfombra confeccionada a partir de las ilustraciones del propio cuento; un material educativo concebido como base para abordar temáticas de memoria y derechos humanos y que ha funcionado muy bien en términos de participación, y pese a que los grupos más pequeños presentan desafíos propios de su edad al ser abordados, la recepción fue sumamente positiva”.
Los niños se mostraron muy contentos, especialmente al recibir un ejemplar del libro como obsequio al finalizar. “Es bonito cuando sienten que se quedan con algo de lo cual fueron parte también”, señala Francisca Insunza, destacando que la lectura se mantiene abierta y participativa, conectando permanentemente los temas del texto con las vivencias presentes de los niños.
La elección de esta comunidad no es casual, tal como explica la educadora, ya que la cercanía con Lo Hermida responde a una convicción institucional. “Se nos ocurrió que podría ser una comunidad significativa porque está en la zona de Lo Hermida, que es un territorio que para nosotros es súper importante tener cerca, incorporar y vincular al sitio”.

Recorrer el barrio: la primera Ruta de la Memoria para la infancia

Siguiendo esta misma línea de trabajo territorial, la colaboración se extendió a un formato itinerante con la realización de una nueva versión de la Ruta de la Memoria de Peñalolén y La Reina, adaptada por primera vez de manera exclusiva para los niños y niñas con quienes se trabajó en Cristo Joven.
La actividad, que se extendió por cerca de dos horas, permitió que 17 niños y niñas —acompañados por cinco adultos— recorrieran hitos significativos de la comuna. Josefina Ahuile, quien acompañó la actividad y que participa como parte del equipo del proyecto de Subvención Presidencial “Memoria y comunidad: patrimonio y cultura en movimiento”, destacó que “el guion para este recorrido tuvo que repensarse y adecuarse con el apoyo del equipo de educación para conectar con este nuevo público infantil”.
El recorrido comenzó en la plaza Juan Antonio Pinto, donde fueron recibidos por integrantes del Colectivo Plaza Las Campanas y vecinos del sector, quienes participaron en una intervención artística en la que se rindió homenaje a Juan Antonio Pinto, niño asesinado en noviembre de 1973 y que contaba con 12 años -una edad idéntica a la de varios participantes- recordándole mediante la elaboración de lazos con mensajes y palabras dedicadas a su memoria.


Posteriormente, el grupo descendió en la Agrupación Cultural Barracón, en Lo Hermida, donde los esperaban el poeta Eledín Parraguez y Sebastián Feliú, entre otros integrantes. En el lugar se realizó una lectura poética a voz alzada y se interpretó una canción centrada en la importancia de los derechos fundamentales, actividad que logró que los niños continuaran tarareando la melodía con el mensaje sobre sus derechos.


Sobre esta experiencia de desplazamiento, Francisca Insunza resalta el profundo sentido de pertenencia que despertó en los participantes, “ya que los niños iban felices y fue muy bonito ver cómo reconocían los lugares por donde avanzábamos, lo que fue tremendamente significativo».
De este modo, tanto desde las aulas escolares con cuentos y alfombras interactivas como recorriendo las esquinas del barrio, la memoria histórica se instala firmemente en el presente de las nuevas generaciones.