Con una emotiva convocatoria que reunió a familiares, amigos y compañeros y compañeras, muchos de los cuales se desplazaron desde Villa Alemana, se llevó a cabo en nuestro Sitio de Memorias la ceremonia de instalación de una placa en memoria de Aníbal Riquelme Pino.
Aníbal –casado y con un hijo, dirigente sindical de la Construcción y militante del Partido Comunista- fue detenido por agentes de seguridad el día 9 de septiembre de 1976, en las inmediaciones de la Plaza Pedro de Valdivia en la comuna de Providencia, permaneciendo recluido en un sitio no identificado, desde el cual se perdió su rastro.
Tras buscar información sobre su detención y desaparición, se concluyó que estuvo en ‘La Firma’, centro clandestino de detención y tortura operado por el Comando Conjunto ubicado en calle Dieciocho Nº 225 – 229, Santiago, donde funcionaba el diario «El Clarín» el que, tras el golpe de estado, fue confiscado por los servicios de seguridad de la dictadura.

El homenaje contó con la presencia de un numeroso grupo de familiares y amigos de la infancia, muchos de los cuales se trasladaron especialmente desde Villa Alemana -ciudad donde Aníbal nació y creció- quienes atentamente escucharon la diferentes las intervenciones y los números artísticos que estuvieron en nuestro Teatro por la Vida.
Por ello, se vivieron momentos de profunda emotividad ante la lectura de poesías dedicadas a Aníbal por parte de sus sobrinos y las sentidas palabras de un amigo de su etapa escolar, quien evocó vivencias de su juventud. Asimismo, la música y el arte comunitario ocuparon un rol central a través de las presentaciones de dos conjuntos ligados a la familia —uno de ellos integrado por sus sobrinos nietos—, cuyas interpretaciones rindieron tributo a su memoria y acompañaron el recogimiento de los asistentes.

Si bien Aníbal Riquelme Pino estuvo detenido en el recinto clandestino conocido como “La Firma”, la familia destacó la apertura del Parque por la Paz Villa Grimaldi para acoger este acto a medio siglo de su desaparición.
Al respecto, su hermana Edith Riquelme Pino agradeció a Villa Grimaldi «por este espacio que nos ha dado a la familia Riquelme Pino y su descendencia por poner una placa aquí de nuestro hermano ya que él no pasó por acá, pero gracias a este lugar hermoso que albergó tantas tristezas pero que hoy con el canto de los pájaros, la cordillera al fondo, el verdor de sus prados y los añosos árboles, han generado un momento muy emotivo para poner esta placa después de 50 años que perdimos a mi hermano en la bruma de la dictadura», recalcando la gratitud «a todos los que trabajan en este hermoso lugar y que luchan para que se mantenga siempre porque la memoria viva es el futuro de todas y todo nuestro pueblo».
En la misma línea, Antonia Illanes, sobrina de Aníbal y gestora del encuentro, destacó que el apoyo de Villa Grimaldi para este homenaje, «ya que sabemos que mi tío no estuvo detenido acá, que estuvo en ‘La Firma’ y no teníamos un espacio donde hacer esta ceremonia y la acogida que nos dio el Parque por la Paz fue realmente hermosa». Por ello, destacó que «como familiares y amigos es importantísimo que estos lugares de preservación y memoria se mantengan y permitan que nuestros hijos e hijas puedan saber lo que ocurrió en Chile, pero también puedan tener una mirada que tendremos un futuro mejor».
La ceremonia concluyó con la convicción de que estos espacios fortalecen el reencuentro intergeneracional y consolidan la memoria colectiva, reafirmando la vigencia y el aporte fundamental de los sitios de conciencia en la construcción cotidiana del respeto a los derechos humanos.