Con un público entusiasmado y abiertamente comprometido con el trabajo desarrollado en la defensa, promoción y educación en derechos humanos se realizó la conmemoración de los 29 años de apertura del Parque por la Paz Villa Grimaldi.
En la ocasión estuvieron presentes el alcalde de Peñalolén, Miguel Concha y el concejal de la misma comuna, Claudio Hernández, además del presidente del directorio de nuestra Corporación Álvaro Ahumada y los miembros del directorio Marcela Espinoza, Ignacio Puelma y Miguel Montecinos.
Sumándose a la actividad, en nuestra Velaria se encontraban realizando una muestra de sus trabajos las integrantes del taller de Arpilleras Villa Grimaldi, quienes a través de sus trabajos “Memoriando Arpilleras”, llenaron de luz y color esta conmemoración.

Una victoria ética frente al olvido
Fue Miguel Montecinos quien, a nombre del directorio, se dirigió a los presentes destacando que nuestro espacio “pasó de ser un centro de exterminio y tortura a convertirse, en marzo de 1997, en un espacio dedicado a la vida, la justicia y la memoria histórica. “En casi tres décadas, destacó el directivo, Villa Grimaldi ha pasado de ser un sueño de sobrevivientes a una institución de prestigio global al ser declarado Monumento Histórico Nacional en 2004 y recibiendo distinciones internacionales como la Mención de Honor UNESCO-Bilbao (2010); el Premio Iberoamericano Óscar Arnulfo Romero (2017) y ser miembro de la Coalición Internacional de Sitios de Conciencia.
Miguel Montecinos recalcó que “la recuperación de Villa Grimaldi es una victoria ética de las organizaciones de DD.HH. y sus reconocimientos internacionales validan una trayectoria dedicada a la pedagogía de la memoria y la dignidad humana.

Frente a la coyuntura, el directivo señaló que “existe una alarma institucional ante el retiro del Plan Nacional de Búsqueda para una ‘revisión’, enfatizando que “la búsqueda de detenidos desaparecidos es una obligación jurídica del Estado, no una opción política, y que cualquier retraso es una forma de violencia hacia las familias”. Por ello, agregó, “nuestro Sitio de Memorias se reafirma como un espacio de exigencia de justicia bajo la premisa de que ‘justicia postergada es justicia denegada’, recalcando que “el compromiso futuro se centra en la educación de jóvenes y que la paz verdadera solo es posible con justicia, reafirmando nuestro inquebrantable compromiso final: «Nada está olvidado, nadie está olvidado».
Firmeza municipal ante el negacionismo
Por su parte, el alcalde de Peñalolén Miguel Concha resaltó la importancia de los espacios de memoria como herramientas de educación y diagnóstico para asegurar que las atrocidades de la dictadura no se repitan en Chile, expresando “una profunda preocupación por el resurgimiento de grupos y discursos que reivindican la dictadura, utilizan mensajes de odio y amenazan el trabajo de décadas de las organizaciones de Derechos Humanos”.

El edil hizo un llamado a las personas de izquierda y demócratas a «levantar la voz» con valentía y convicción, subrayando que “no se debe tolerar la violencia ni los discursos que justifican las violaciones a los DD.HH. y advirtiendo que vienen años intensos donde será crucial proteger los logros democráticos frente a la desinformación y las fake news que circulan en redes sociales”.
Finalmente, el alcalde reafirmó “el apoyo total de la Municipalidad de Peñalolén a las organizaciones de memoria y alentando para que en la formación educativa de las nuevas generaciones se generen directrices para fortalecer el «Nunca Más» y asumiendo un compromiso personal e institucional de no retroceder «ni un centímetro» en la protección de la humanidad y la memoria de los detenidos desaparecidos.
Infraestructura para la Memoria y Legado en Gestión
Durante la actividad se realizó un reconocimiento a la gestión realizada por el directorio anterior de la Corporación encabezada por Alejandro Núñez en relación al financiamiento del Componente 2 del Programa Social de Sitios de Memoria, en la línea de Asistencias técnicas patrimoniales para sitios de memoria: proyectos de inversión de la Unidad de Sitios de Memoria del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, el que permitió realizar mejoras en el Memorial Bahía de Quintero, en la Fuente Trébol, el Espejo de Agua, en el Jardín de Rosas y en las obras de reparación de La Torre, las que ya están terminadas.
Música que une generaciones
El cierre de la jornada estuvo impregnado de mística y cultura con la presentación de la Tribu Le-Bert, agrupación interpretó piezas emblemáticas de Santiago del Nuevo Extremo como “Simplemente” y «Homenaje», conectando la historia del país con nuevas composiciones. Un momento especialmente emotivo fue la participación de estudiantes de IV Medio del Colegio Altamira, quienes, bajo la dirección del profesor José Cid, interpretaron con Tribu Le-Bert la canción “A mi ciudad” -la que fue acompañada por el público asistente- y en la que demostraron un alto nivel de interpretación musical que simboliza el relevo generacional en la lucha por un país más justo, tolerante e inclusivo.
Los aplausos finales de todos los asistentes cerraron una jornada que proyectó a Villa Grimaldi no solo como un sitio del pasado sino como un motor activo para el futuro de la democracia en Chile.
